La Engañadora en La
La Engañadora en La
Enrique Jorrín compuso 'La Engañadora' en 1951 con la Orquesta América y en ese momento —sin saberlo— inventó el cha-cha-chá. La historia de la mujer rellena de ropa postiza que engaña a sus pretendientes desató un frenesí bailable en La Habana que se extendió al mundo entero. El ritmo nació del danzón: Jorrín escuchó que los bailadores añadían un paso extra y lo convirtió en género.
La Engañadora en La
La mayor es un pilar del rock y el blues. La cuerda La al aire entrega una raíz contundente y ambas cuerdas Mi suenan como la quinta. Las progresiones clásicas La-Re-Mi se tocan casi solas con acordes abiertos. El Mi agudo al aire refuerza la potencia como quinta. A es una tonalidad de nivel principiante en guitarra porque la cuerda La al aire es la raíz y las cuerdas Mi dan la quinta por arriba y por abajo, creando un anclaje de graves enorme. Si estás empezando, esta tonalidad te va genial: la mayoría de acordes se tocan con formas abiertas y sin estiramientos raros.
Conducción de Voces
El bajo se mueve por A a D (cuarta justa ascendente), D a E (tono ascendente), E a F# (tono ascendente), F# a B (cuarta justa ascendente). La mezcla de grados conjuntos y saltos equilibra suavidad con impulso armónico. Cuando la progresión se repite, el bajo vuelve de B a A por tono.
Escalas para Improvisar
La pentatónica mayor de A funciona porque cada nota es del acorde o un tono de paso seguro — no hay notas que evitar. Para improvisar, puedes tocar con libertad sin que nada choque. Sobre acordes de séptima dominante, A Mixolidio te da la séptima menor para un auténtico sabor blues-rock.